Crónica N.º 64 · La Argentina moderna
La Ley de Residencia
1902: el orden que pedía inmigrantes se reservó el derecho de expulsarlos.
1902 · 7 minutos · Con audioguía
Deslizá
Capítulo I
Poblar… y expulsar
1902: el orden liberal que pedía inmigrantes también aprendió a echarlos.
La Argentina de Roca se construyó con un lema alberdiano: gobernar es poblar. Llegaron millones. También llegaron huelgas, anarquistas y miedo a la agitación obrera.
En 1902, el Congreso sancionó la Ley de Residencia (n.º 4144): el Poder Ejecutivo podía expulsar del país a extranjeros «indeseables» sin juicio ordinario. El Estado que abría puertos se reservó una policía sobre quién podía quedarse.
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Capítulo II
La herramienta del orden
Libertad de comercio e inmigración… con un interruptor estatal.
La ley no negó el modelo agroexportador: lo defendió. Frente a la huelga y al panfleto, el gobierno eligió deportar. Para unos, era seguridad. Para otros, la prueba de que el liberalismo argentino podía ser generoso con el capital y duro con el disenso.
No fue un detalle menor del Ochenta: fue la tensión entre poblar y policiar. Una República de reglas también decide a quién no le aplican.
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año de la ley
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número de ley
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expulsión sin juicio ordinario
Capítulo III
La sombra del granero
La ley sobrevivió décadas. El debate, también.

Ver pieza →
Julio Argentino Roca: el orden que legisló la Residencia
Wikimedia Commons
Gobernar es poblar.
Juan Bautista Alberdi
Bases, 1852 — el lema que la Ley de Residencia tensionó medio siglo después
En el museo, la Ley de Residencia no borra el milagro agroexportador ni lo absuelve. Recuerda que el mismo Estado que atrajo brazos también se dio facultades excepcionales para echar a quien molestaba. Libertad y orden, en el mismo puerto.
Patrimonio visual
Piezas de «La Ley de Residencia»
Salidas de sala
